http://teofilosweb.com/

La importancia de practicar la lealtad, y ser parte del remanente de hombres y mujeres que no se dejaron contaminar ni mezclar con los males de los últimos tiempos.

La palabra «Lealtad», según el diccionario, es un sentimiento de respeto y fidelidad a los propios principios morales, compromisos establecidos, o hacia las personas particularmente.

Vivimos tiempos peligrosos, donde la maldad se ha acrecentado de una manera poderosa, y la mayoría de los seres humanos han perdido ciertos principios y valores para el desarrollo de una sociedad en orden y paz.

Sin embargo, como profeta puedo observar que ha quedado «Un remanente de hombres y mujeres» dispuestos a desarrollar una conducta intachable en cualquier ámbito donde se muevan. Estas son personas dignas de admiración e imitación, porque no se dejaron contaminar ni mezclar con los males de los últimos tiempos.

La lealtad, tiene una combinación perfecta con la fidelidad, y hace un tiempo vengo diciendo que Fidelidad «No es, estar al lado de alguien, sino es ser productivo con alguien». Hay cónyuges que están viviendo hace muchos años a la par de una persona, pero jamás han producido resultados; hay empleados que trabajan hace décadas en fábricas, empresas o negocios, pero nunca han aportado absolutamente nada; y han cristianos que están hace 20 años, incorporados a la familia de la fe, pero jamás fueron parte del crecimiento o desarrollo de su congregación.

Jesus dijo: «El que no es conmigo, contra mí es, y el que no junta desparrama». Amados, Jesus llamaba a la gente que estaba en contra de Él «los que desparraman», y qué triste es ver esa clase de personas que han perdido el sentido de ser leales a una causa. Podríamos pensar que aquellos que no logran tener la naturaleza y el principio de ser verdaderos, son personas que no lograron una madurez o una verdadera identificación, y por eso desparraman o son indiferentes a la hora de producir.

Demas me ha abandonado y se ha ido a la ciudad de Tesalónica, pues ama demasiado las cosas de este mundo.

2 Timoteo 4:10 - TLA


En el texto citado, el apóstol Pablo expone a uno de sus discípulos llamado Demas, por una razón: Lo había desamparado por amar las cosas de este mundo. Seguramente para Pablo, como padre espiritual, había sido un dolor muy grande lo que le produjo este discípulo, el corazón de un padre desfallece cuando un hijo no entiende los parámetros de ser leales a un propósito, a una causa.

Mi primera pregunta a tu corazón sería: ¿Has desamparado a alguien con tu deslealtad? Tal vez no seas uno que eligió las cosas de este mundo, pero quizás tu indiferencia está matando a una empresa, a tu relación conyugal, ministerial o espiritual. La indiferencia también desparrama, y nos vuelve débiles en la lealtad y en el compromiso moral supuestamente asumido.

Para ir concluyendo esta nota, quiero expresar de manera contundente: No se puede ser leal, no se puede asumir compromiso, sin antes pasar por un altar, por un lugar de pacto. Solo la gente de pacto sigue estando cuando los demás se han ido, o se han borrado de una causa.

“Solo la gente de pacto, puede ser leal y fiel, comprometida de lleno a una causa o persona”.

Las empresas piden a gritos empleados leales; los cónyuges piden a gritos parejas fieles; los amigos piden a gritos amistades que asuman compromiso; los pastores piden a gritos servidores verdaderos; los padres espirituales piden a gritos, hijos que no los defrauden; y por sobre todo, Dios está pidiendo a gritos que no se extinga este remanente de hombres y mujeres que tienen por principio y por naturaleza ser leales.

“Dios promociona a la gente leal y fiel por su causa”

test
¿Te gustó la nota? Si es así, te invitamos a compartirla con tus amigos en tus redes.

Acerca del autor:

Nadia Kiryluk tiene 35 años, es Fonoaudiologa, y perteneciente al Ministerio JLS, donde sirve al Señor desde los 11 años, formando parte de diferentes áreas de servicio. En la actualidad fue ordenada profeta, con un llamado muy fuerte a las Naciones, impartiendo la Palabra del Reino, sin negociación alguna. Posee una carga muy grande por las generaciones, para que aprendan a vivir conforme a la voluntad del Abba Padre.

Comentarios: